El extremo norte de la Costa Brava, el Alt Empordà, es una comarca de carreteras cortas y contrastes: la llanura agrícola de Figueres, los acantilados de pizarra del cabo de Creus, un pueblo blanco que ha resistido al turismo mejor de lo que parece y una ciudad griega y romana junto a la playa. Se recorre bien en coche desde cualquier base, incluida La Jonquera, en la frontera, que muchos viajeros usan como parada en ruta hacia o desde Francia.

Figueres y el Teatro-Museo Dalí

Figueres es una ciudad de servicios con un edificio que la explica: el Teatro-Museo Dalí, construido por el artista sobre las ruinas del antiguo teatro municipal, con la cúpula geodésica y los huevos en la fachada. Dentro está su tumba y una colección que va del surrealismo canónico a las instalaciones que él mismo diseñó. Reserva hora. La Rambla y el castillo de Sant Ferran, una fortaleza del XVIII de tamaño desmesurado, completan la visita.

Cadaqués y Portlligat

Cadaqués está al final de una carretera de curvas que lo aisló durante décadas y le conserva el aire de pueblo de pescadores con casas blancas, calles de pizarra y la iglesia en lo alto. Es el pueblo de Dalí, de Picasso y de Duchamp, y en verano se llena, pero fuera de temporada es de los sitios más bonitos del Mediterráneo español. A diez minutos a pie, en Portlligat, está la casa-museo de Dalí y Gala: casas de pescadores unidas en un laberinto, con el taller y el jardín; visita con reserva y en grupos pequeños.

Consejo de la redacción: sigue la carretera desde Cadaqués hasta el faro del cabo de Creus, el punto más oriental de la península. Las rocas erosionadas por la tramontana parecen esculturas (Dalí las pintó una y otra vez) y las calas de Culip y Jugadora, a pie desde el faro, están entre las más salvajes de la Costa Brava.

Empúries y Sant Pere de Rodes

Hacia el sur, junto a L'Escala, las ruinas de Empúries son la puerta por la que griegos y romanos entraron en la península: dos ciudades superpuestas, con mosaicos, foro y un paseo por la playa hasta Sant Martí d'Empúries. Y en la montaña sobre el Port de la Selva, el monasterio de Sant Pere de Rodes, románico del siglo X, con la mejor vista de toda la costa. Entre ambos, los pueblos de Peralada, Castelló d'Empúries y la reserva de los Aiguamolls (aves en primavera y otoño).

La Jonquera como base de ruta

La Jonquera es el pueblo fronterizo por excelencia: gasolineras, grandes comercios y un flujo constante de coches y camiones entre España y Francia. No es un destino turístico, pero como parada estratégica funciona: a 20 minutos de Figueres, a 45 de Cadaqués y a media hora de Perpiñán. El Museo Memorial del Exilio, sobre la retirada republicana de 1939, es el motivo cultural para detenerse.

  • Hotel La Jonquera: hotel con buena accesibilidad, aparcamiento y servicios esenciales, pensado para viajes por carretera, escapadas de compras y estancias cortas cerca de la frontera. Check-out hasta las 11:00.

Información práctica

  • Cómo llegar: aeropuerto de Girona (40 min a Figueres) o Barcelona (1 h 45 min). Tren de alta velocidad hasta Figueres-Vilafant.
  • La tramontana: el viento del norte sopla varios días seguidos, sobre todo en invierno y primavera; despeja el cielo y enfría la sensación térmica.
  • Qué comer: anchoas de L'Escala, erizos en invierno, suquet de pescado, butifarra dulce y vinos de la D.O. Empordà.
  • Errores a evitar: presentarse en el museo Dalí sin hora en agosto, entrar con coche en Cadaqués a mediodía y saltarse el cabo de Creus por falta de tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar el Teatro-Museo Dalí sin reserva?

En temporada baja a veces sí, pero lo prudente es reservar hora online: en verano y en fines de semana se agotan los pases. La visita dura entre hora y media y dos horas.

¿Cadaqués es accesible con coche?

Sí, pero la carretera desde Roses es de curvas y el aparcamiento del pueblo es limitado y de pago. En verano conviene llegar antes de las 10:00 o usar el aparcamiento disuasorio de la entrada.

¿Por qué dormir en La Jonquera?

Porque es un cruce de caminos: a 20 minutos de Figueres, a 45 de Cadaqués y a un paso de Francia. Para una parada en ruta o para visitar el Empordà con precios más contenidos que en la costa, funciona bien.